lunes, 5 de mayo de 2008

Cinco de (des) mayo

Hoy conmemoramos la batalla de Puebla, en la que los mexicanos derrotan al ejército francés en 1862. Quiero comentar dos cosas, la primera de orden histórico, la segunda de relevancia sociocultural.
Primero, la batalla de Puebla sólo retrasó el inevitable avance de las tropas francesas. Estas finalmente ocuparon México y elevaron a Maximiliano I al trono del Imperio Mexicano. No fue hasta 1867 cuando los franceses fueron derrotados y Maximiliano ejecutado por orden de Benito Juárez.
Lo segundo me interesa más. Me recomienda mi compadre que contemple el asunto político. Compadre, aquí voy.
Cinco de Mayo, día de fiesta adoptado por los estadounidenses. Celebrado más acá que allá (los mexicanos prefieren celebrar su día de independencia, el 16 de septiembre). En otras palabras, esta es una celebración híbrida, de connotación latinoamericana pero de intención estadounidense.
Entonces, queda la pregunta, ¿cómo los estadounidenses celebran con holgura un día de fiesta inventado, mientras arrecian en sus esfuerzos contra los mismos inmigrantes mexicanos cuya historia celebran?
¿Cómo es posible rechazar a la gente mientras se sustrae la cultura?
¿Cómo es posible celebrar una victoria pírrica?
Porque pírrica es la victoria, no la de los mexicanos en la batalla de Puebla (aunque sí lo fue), sino la de todos los extremistas xenófobos de este país que insisten en que la inmigración latinoamericana daña la economía y la cultura estadounidense.
¿Existen los purismos nacionales en la economía global?
Benedict Anderson, en Imagined Communities, su importantísimo estudio sobre la cultura y el nacionalismo, nos recuerda que “The fact of the matter is that nationalism thinks in terms of historical destinies, while racism dreams of eternal contaminations.” En otras palabras, la política exclusivista anti-migratoria no tiene que ver nada con nacionalismo o con integridad nacional. Es puro racismo.
Aunque parece que la contaminación no importa si viene acompañada de tequila.
Así que celebremos. ¿Celebremos? No sólo hoy.
Yo celebro a mis hermanos y hermanas inmigrantes de todo el mundo, todos los días, con una sonrisa de agradecimiento por su ardua labor y su sacrificio.

5 comentarios:

Rebecca dijo...

Muy bien dicho, Ruben. En este caso, hay que ver lo intensa que es la gente al condenar al inmigrante. Se les olvida que aqui todos son inmigrantes, a excepcion de los Native Americans!

Anónimo dijo...

Te quedo brutal. Gracias pues yo vivo entre ellos en este estado de la Florida. Gracias a ellos, esta economia se ha mantenido a flote ya que los vagos blancos no se doblan a recoger una naranja, toronja o mandarina.

MrMilan dijo...

By the way, anonimo soy yo. Se me olvido hacer login primero...

Johanny Vázquez Paz dijo...

Rubén, estoy de acuerdo en muchas cosas que dices, pero estoy en desacuerdo en eso de que los estadounidenses han adoptado el Cinco de Mayo como una celebración de ellos. Yo vivo en Chicago en donde hay muchísimos mexicanos y, según la historia que yo he estudiado sobre el tema, en Estados Unidos se empezó a celebrar porque muchos de los nuevos inmigrantes venían de Puebla, en donde sí se celebra esa fecha. Aquí en Estados Unidos no nos dan nada, no dicen: mira que lindos los mexicanos vamos a darles un día para celebrarlos. En Chicago hay un desfile puertorriqueño en junio, y se celebra el equivalente de unas fiestas patronales, pero esto pasa porque los puertorriqueños lucharon para que se celebrara, e, inclusive, a veces todavía el comité del desfile tiene roces con el municipio porque no quieren dar la fecha. Sí, es verdad, que algunas compañías usan el Cinco de Mayo en sus campañas de publicidad como excusa para que la gente haga fiesta, pero los que realmente celebran esa fecha son los mexicanos, los estadounidenses ni saben de qué se trata, su interés no pasa de ir a comer enchiladas y beber margaritas.

Rubén Javier Nazario dijo...

Johanny,
De acuerdo, pero lo que me preocupa es que se acepten las costumbres mexicanas, pero no a los mexicanos...